Hip Hop mi patria

478105_562778000404493_744228449_o

 

Texto y fotografías Luis Ángel López Romero.

La vida de cualquier joven que vive en el Estado de México o sus alrededores, parecería que está marcada por la violencia, drogas y el dolor, sobre todo en ciertos barrios o colonias. Pero existe un lado B, el de la vida urbana y recreativa, sin conocer este otro beat, la mayor parte de esta sociedad nos juzga y estereotipa a la primera, sin derecho de réplica.

Desde mis vivencias y las de amigos existen pocas actividades urbanas o deportivas que pueden alejar a una persona a partir de 12 años de la vida negativa en Chimalhuacán y Cd. Nezahualcóyotl.  Además de que son pocos los espacios para poder rapear, patinar o rayar y a nadie le importa crear más.

Si bien esto ha cambiado un poco en los últimos años, en el 2008, 2009, no corríamos con esa suerte todos aquellos que quisimos probar el arte de las rimas y el break dance, ya que la única manera a los 13 años de poder hacer algo era afuera de alguna casa y por lo general los vecinos mandaban una patrulla para ahuyentarnos, pero como todo joven de un barrio y con ideas erróneas como que tienes mucho poder, no hacíamos caso.

Aunque muchos podrían pensar que los desplantes, malas caras, comentarios denigrantes e intimidaciones nos creaban conflictos emocionales, están equivocados ya que se convertían en un plus para poder derramar “style” por todo el barrio. Recuerdo claramente que existían dos tipos de “raperos” los que sólo escribían y otros que nos atrevíamos a improvisar enfrente de algunas personas fácilmente impresionables con nuestras rimas básicas.

En ese momento el rap tenía cierta proyección en México debido a algunos exponentes españoles que tenían un boom internacional, fueran buenos o malos sonaban en gran cantidad. Mis amigos de esas épocas que son los mismos de ahora: Abel (Pensador), Daniel (Daky DKZ), Moisés (Dreamer) y Bryan (Piber) no tardamos en incorporar a nuestra lista de reproducción gente como Nach, ZPU, Violadores del Verso y otros, para ponerlos a todo volumen con una bocina afuera de nuestras casas.

Pasados algunos meses, llegó la hora de poner versos y latas a la obra, yo como siempre fui malo hasta para hacer garabatos, así que decidí dedicarme al cien en las rimas, aunque aún sin idea de que era un flow, las métricas y otros conceptos importantes en el rap.

Lo que llegó a revolucionar las ideas de los “Nuevos raperos” fue la llegada del rap conciencia de la mano de Boca Floja, Akil Ammar, Skool 77, entre otros raperos que venían con una idea totalmente diferente a la que existía en México, por lo que penetraron ese estilo en algunos jóvenes que comenzaban su camino en una escena muy complicada.

Yo fui uno de esos chavos que aceptaron la música “protesta o social”, la cual no se convirtió tan popular, pero tenía un público muy marcado. Seguíamos hablando del barrio, pero sin perder los mensajes de conciencia para mejorar un entorno de violencia e impunidad. Aunque como en todo a veces éramos incoherentes con lo que hacíamos y después pedíamos.

hip hop

Realmente los que conocen la escena y el entorno del rap son los escuchas o aportadores al movimiento e incluso parte de sus familias, estén a favor o no.  Es muy difícil que la gente entienda que esto no sólo es música para bailar o sentirse “malandro”, es una herramienta en contra del poder y del racismo.

Pero como lo mencionaba cada uno escoge lo suyo y eso depende de muchos factores, como amistades, familia, entorno social e incluso el ánimo que tengas. En mi caso, así como podía hacer una canción dedicada a mi colonia Israel en Chimalhuacán, también hablaba de “amor” dedicándoselas a la que me gustaba o cualquier otra chica con la que pudiera conseguir acostarme.

Conforme avanzaron los años mis rimas mejoraban al igual que la de mis hermanos, pues éramos bastante dedicados al arte de las rimas. Poco a poco las batallas y el freestyle en las banquetas tenía mayor nivel en todos los sentidos, por lo que ya podíamos competir con otros raperos de más experiencia, aunque no siempre el tiempo te da habilidad, tal vez eso nos ayudó en algunos casos.

El rap me dio amigos y una hermandad, también trajo sus conflictos como es común en muchas actividades y más en algo muy relacionado al barrio. Porque, así como la gente que no conoce bien la cultura Hip Hop critica, los que están en ella también “ignoran” ciertas cosas y tienden a ser celosos con quienes pueden involucrase en este círculo y quienes no podemos, poniendo estereotipos.

Aunque eso y algunas peleas con mis amigos de toda la vida me dieron un bajón emocional fue normal que dejara un poco el rap, aunque volví más fuerte, sólo, con otras ideas y ganas de hacer algo. Por lo que terminé las disputas con mis homies y empezamos a armar un pequeño estudio casero en mi casa, donde salieron las primeras rolas del F4E Crew.

Ya con los últimos meses en la preparatoria y trabajos finales el dedicarle 24/7 al rap era casi imposible, además de las constantes borracheras por terminar ese ciclo, aunque nunca lo dejé tirado, pues el rap como las drogas es una adicción.

El punto de los vicios es algo que quiero aclarar, porque parece que el ser rapero, rockero u de otra tribu urbana te hace un alcohólico y/o drogadicto, cosas que no es así. Se asocia en los vídeos y canciones debido a la edad en la que nos encontramos la mayoría de los raperos, lo cual no significa que forme parte de la cultura Hip Hop, son gustos de cada persona y nada más.

Después la vida me trajo nuevas cosas, el camino de la universidad, pero eso no me alejó a mí, ni a mis hermanos de la vida Hip Hop. Ahora los proyectos son más estables con una productora bien equipada e ideas más frescas con la nueva renovación del rap a nivel internacional.

Ya no pienso en saltar a la fama y ser un rapero reconocido por los grandes éxitos, ahora disfruto de ayudar a los que ponen el hip hop de la zona oriente en el mapa. Mi granito de arena es F4E Clothes y lo poco o mucho que pueda seguir brindando con mis hermanos, principalmente con Daky DKZ y sus proyectos.

Como mencioné anteriormente, no se puede dejar el rap, pues es más adictivo que cualquier droga.

Advertisements

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s

Blog at WordPress.com.

Up ↑

%d bloggers like this: